“Le zumba el mango”
En los grandes libros y registros del folklore venezolano, «Le zumba el mango» se asentó originalmente para describir la atracción inevitable, la tentación inmediata o la ligereza ante una debilidad. Viene de la idea antigua de «zumbarse» o «caerle encima» a algo que te genera un deseo irresistible.
¿Cómo se aplica según la tradición?
Al amigo del trago: Con respecto al aguardiente. Es ese compadre que ve una botella y el cuerpo le «zumba» por tomar; no tiene freno.
Al amigo de lo ajeno: Con respecto al dinero o la oportunidad servida. Si la ocasión hace al ladrón, aquí la tentación le «zumba» y actúa de inmediato.En el amor y el coqueteo: Con respecto a la mujer (o al hombre) de fácil seducción, que cede ante el galanteo rápido, con ligereza y sin dar muchos rodeos.
