"Más pierde el venado que quien lo tira"
Este refrán nos recuerda que en cualquier conflicto, ruptura o negocio fallido, quien realmente lleva la peor parte es quien pierde algo valioso o irremplazable, y no quien simplemente no logró su cometido.
Nos invita a ver las pérdidas con madurez y perspectiva: el cazador que falla el tiro sólo pierde una bala o un momento de su tiempo, pero el venado que no se cuida arriesga la vida entera. En el día a día, se usa para consolar a alguien que fue dejado por una pareja que no lo valoraba, o cuando se pierde un cliente o un trato donde nosotros éramos los que aportábamos el verdadero valor. El que no te supo aprovechar, al final, es el que se queda con las manos vacías.
