“En sabana lisa, se aprende a correr”
Este refrán llanero nos enseña que los terrenos favorables, despejados y sin tropiezos son el escenario perfecto para ganar experiencia, soltar el miedo y desarrollar una habilidad.
En el llano, una «sabana lisa» es una llanura limpia, plana, sin baches, maleza alta ni cuevas de animales (como las de los zorros o bachacos) que puedan hacer tropezar al ganado o al caballo. Por eso, si se quiere adiestrar a un potro o si una persona está aprendiendo a cabalgar a gran velocidad, el llanero sabe que hay que empezar en tierra firme y llana.
Llevado al hablar cotidiano, significa que para dominar cualquier oficio, arte o tarea en la vida, lo ideal es comenzar en un entorno tranquilo y seguro. Una vez que ya dominas la velocidad en lo plano, estás listo para lo que venga.
