“Echa más ramas que un samán”
Cuando decimos que alguien «echa más ramas que un samán», estamos usando el paisaje para describir la naturaleza de cierta gente.
Este refrán se utiliza para describir a las personas que exageran, se extienden demasiado, echan cuentos o arman un alboroto gigantesco de algo pequeño, o literalmente se están yendo por las ramas. Así como el samán extiende sus ramas hacia todos lados cubriendo mucho espacio, el que «echa ramas» es el que adorna tanto una historia que termina enredando el cuento, o el que se compromete con mil cosas a la vez y abre demasiados frentes.
Lousamos con los exagerados o embusteros: Cuando alguien está contando una historia y empieza a meterle detalles increíbles para impresionar. «Ya vas a empezar a echar más ramas que un samán, cuéntame el chisme directo».
Con los que se comprometen de más: Cuando una persona abarca más de lo que puede apretar. «Ese muchacho quiere hacer de todo, está echando más ramas que un samán y al final no va a atender nada».
