"Quien te hace una fiesta que no te suele hacer, o te quiere engañar, o te ha de menester"
Este refran es pura sabiduría de la calle. Advierte que cuando alguien cambia su comportamiento habitual por uno excesivamente amable o «fiestero» sin motivo aparente, probablemente tiene una intención oculta. «Menester» significa necesidad; es decir, o te está montando una trampa o necesita un favor urgente que no sabe cómo pedir.
Si un alguien que siempre es frío de pronto te «hace una fiesta», revisa bien lo que te dice o las condiciones. En los negocios, la cortesía es norma, pero la cortesía exagerada y repentina suele ser una estrategia de negociación.
Similar a: “Cuando el diablo me acaricia, es porque mi alma quiere”
