“Haciendo cebo”
El origen de esta frase viene de la pesca y la cacería. El “cebo” es la carnada, ese «engañito» que se pone en el anzuelo para atraer al pez. En el lenguaje popular venezolano, «hacer cebo» pasó a ser todo ese ritual de conquista: las visitas al zaguán, las palabritas dulces y la insistencia para que la otra persona «picara el anzuelo» del amor.
Se usaba mucho para referirse al pretendiente que no salía de la casa de la novia (a veces para fastidio del suegro).
De ahí nació también el término «cebosa» o «ceboso», que se usaba para señalar a quienes eran muy dados al coqueteo constante con varias personas.
