“Agua, que se quema el pozo”
Este refrán es una expresión cargada de ironía y burla. Se utiliza para señalar a alguien que está exagerando una situación, que está demasiado apurado por algo que no tiene importancia o que está armando un escándalo por una tontería.
Cómo es físicamente imposible que un pozo de agua se incendie, el refrán se usa para decir: «Bájale dos, que no es para tanto».
Lo usamos cuando alguien llega con un «apuro loco» por algo que puede esperar. Para frenar el carro a quien está contando una historia demasiado exagerada y cuando alguien se altera por un problema pequeño y queremos que recupere la calma con un toque de humor.
