Esquina de Anauco
Ubicada en la parroquia Candelaria es testimonio vivo del crecimiento urbano y el paso de los caudales que le daban vida a la antigua capital.
Durante la época colonial y hasta bien entrado el siglo XIX, este punto marcaba uno de los límites orientales de la ciudad. Era el cruce obligatorio para quienes salían o entraban a Caracas hacia el camino del Este (rumbo a Chacao y Petare). Su entorno estuvo rodeado de frondosas haciendas cafetaleras y de caña de azúcar, conectando la apacible vida colonial con los senderos rurales de la época.
Su nombre se debe a su estrecha cercanía con la quebrada Anauco, uno de los cauces de agua más emblemáticos de la mítica cuenca caraqueña. En sus inmediaciones se levantó el famoso Puente Anauco (construido a finales del siglo XVIII bajo el mandato del gobernador Guillelmi), obra arquitectónica clave que permitió salvar el paso de las aguas del río. Por estar justo a la entrada de esta importante vía, la esquina adoptó naturalmente el nombre del cuerpo de agua que la bordeaba.
El sabio e ilustrado naturalista alemán Alexander von Humboldt: exploró y documentó las inmediaciones del río Anauco a principios del siglo XIX durante sus estudios sobre la flora y topografía caraqueña.
Un rincón que pasó de ser un límite fluvial y campestre a un punto neurálgico de la Caracas moderna.
