Esquina de Aserradero
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La Esquina de Aserradero
Las esquinas del casco histórico de Caracas guardan en sus nombres los oficios, anécdotas y postales de la época colonial y del siglo XIX. Un claro ejemplo de ello es la Esquina de Aserradero, un nombre directo que nos transporta de inmediato al sonido de la madera trabajada a mano y al olor a viruta fresca.
En los tiempos de la Caracas de antaño, las denominaciones populares surgían por ser la referencia más útil para los transeúntes. En este caso, el cruce adquirió este célebre nombre debido a la presencia de un establecimiento dedicado al corte y comercio de madera, un recurso indispensable para la construcción de las casonas, los techos de teja y los interiores de la época.
Antes de que existiera la nomenclatura formal o la numeración moderna, los caraqueños se orientaban por los hitos comerciales y los talleres de los artesanos locales.
Hoy en día, esta zona forma parte del dinamismo tradicional cercano al sector de San Juan y El Silencio, conservando en su nomenclatura el eco de los viejos oficios manuales que levantaron la ciudad.
Nombrar la esquina de Aserradero es recordar el esfuerzo carpintero y artesanal que daba forma a la arquitectura colonial de nuestra capital.
La próxima vez que camines por el centro y escuches nombres como Aserradero, Maderero o Socarrás, recuerda que estás pisando un mapa viviente donde los antiguos gremios bautizaron las calles para siempre.
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