“Chivo que pasa el tranquero, fuerte que cae al sombrero”
#refrandeldia
Este refrán es la máxima regla del comercio criollo: transacción hecha, dinero en mano. Es una advertencia directa contra el fiado y el crédito.
En el campo, el chivo es un animal escurridizo que, una vez que cruza el tranquero (el portón del corral), ya no pertenece al vendedor. Por eso, el trato exige inmediatez: no sale ningún animal hasta que el fuerte (la antigua moneda de valor) caiga directamente sobre el sombrero extendido del comerciante.
Es la sabiduría popular aplicada a los negocios:
Si entrega la mercancía antes de cobrar, el riesgo de no ver el dinero es total. Por ello debe asegurar el cobro en el acto para evitar futuros reclamos o pérdidas.
