Bordón
En Venezuela, el bordón es el hijo menor, el último de la «camada». Es el consentido, el que cierra la cuenta en la familia.
Esta palabra tiene una doble raíz muy interesante que explica por qué se la asignamos al último hijo:
- En la música (Las cuerdas): En los instrumentos de cuerda (como el arpa o la guitarra), los bordones son las cuerdas más gruesas que producen los sonidos más graves. Estas cuerdas son las que dan el soporte, el ritmo y el apoyo a toda la melodía. Sin el bordón, la música suena «flaca».
- En el caminar (El bastón): Antiguamente, un «bordón» era un bastón largo de madera que usaban los peregrinos o los ancianos para sostenerse. Era su punto de apoyo final.
¿Por qué se lo decimos al hijo menor?
Aquí es donde entra la sabiduría popular venezolana. Se le llama así al último hijo por una mezcla de estas dos razones:
- El apoyo de la vejez: Se tiene la creencia de que el hijo menor es quien se queda en casa para ser el «bastón» (el bordón) de los padres cuando estos envejecen. Es el apoyo final de la estructura familiar.
- El cierre con fuerza: Así como en el arpa la cuerda del bordón es la que suena con más cuerpo y cierra el compás, el último hijo es el que «remata» la descendencia.
En criollo: «Ese muchacho es el bordón de la familia; después de él, mi mamá cerró la fábrica».
