“Mal de muchos, consuelo de tontos”
Este refrán critica la actitud de quienes se sienten aliviados al ver que otros están pasando por el mismo problema o desgracia que ellos. Sugiere que el hecho de que una situación negativa sea común, no la hace menos mala ni debería servir de justificación para no buscar una solución.
Es un llamado a la superación personal y a no caer en la trampa del conformismo. Que a todo el mundo le vaya mal no significa que tú debas aceptar que te vaya mal a ti.
Lo usamos cuando alguien intenta justificar un error diciendo que «todo el mundo lo hace». Ante la falta de iniciativa de quien se queda de brazos cruzados porque «la situación está difícil para todos». Para sacudirle la pereza a quien se consuela comparándose con los que están peor en lugar de mirar a los que están mejor.
