“Burro amarrado, leña segura”
Este refrán resalta la importancia de la previsión y la seguridad. En el llano, si tienes al burro bien amarrado y listo, tienes la garantía de que podrás cargar la leña y llevarla a casa sin contratiempos.
Se utiliza para decir que cuando uno toma las precauciones necesarias o asegura los recursos con antelación, el éxito de la tarea está prácticamente garantizado. Es el triunfo de la planificación sobre la improvisación.
Lo usamos cuando alguien asegura un negocio o un contrato antes de empezar a invertir. Se reparan todas las herramientas antes de iniciar un trabajo para no tener que detenerte a mitad de camino. También para indicar que, al tener lo principal bajo control, lo demás vendrá por añadidura.
