Mentecato
En Venezuela, cuando le dices a alguien mentecato, le estás diciendo que es un tonto, un bobo o alguien que no tiene mucho juicio. Ese que hace las cosas sin pensar o que se deja engañar fácil. No es un insulto fuerte como otros que sabemos, pero ¡vaya que llega al hueso!
Aunque suena a palabra de «viejo», tiene un origen del latín que es una joyita:
La unión de dos palabras: Viene del latín mente captus. Mente y Captus que significa «capturado», «preso» o «atrapado».
Literalmente, un mentecato es alguien cuya mente ha sido capturada.
Antiguamente se pensaba que a estas personas se les había «atrapado el juicio» o que tenían la inteligencia limitada, como si estuviera encerrada bajo llave.A nosotros nos llegó por la herencia española y se quedó pegada en el habla de nuestros abuelos. Aunque hoy en día usamos palabras más «criollas» como gafo o pendejo, decirle a alguien mentecato es ponerle un sello de «falta de seso» con un tono casi de regaño de maestro de escuela.
