“Donde entra el sol, no entra el doctor”
Este refrán nos habla de las bondades de la luz y el calor del sol. Exponerse al sol de forma moderada fortalece el sistema inmunológico y los huesos mediante la síntesis de vitamina D, además de regular el estado de ánimo y el ciclo del sueño al equilibrar la producción de serotonina y melatonina.
Se le aplica a las personas lúgubre, que viven a oscuras, con ventanas cerradas
