Más vale morir por sabio, que vivir por necio
En el argot popular, este refrán es una sentencia de honor y realismo. Nos advierte que la búsqueda del conocimiento y la verdad tiene un valor supremo, incluso si el camino es difícil. En el entorno corporativo, donde el mercado cambia a velocidades vertiginosas, aferrarse a lo que «creemos saber» es el primer paso hacia la obsolescencia. La necedad en el liderazgo no es solo un defecto de carácter, es un riesgo operativo.
La trampa de la infalibilidad
En muchas organizaciones, existe la presión implícita de que el líder debe tener todas las respuestas. Esta creencia alimenta la necedad y genera dos problemas graves:
- El costo de la «razón propia»: Un líder necio prefiere hundirse con un proyecto fallido antes que admitir que la estrategia era equivocada. Esa supervivencia artificial —»vivir por necio»— termina desangrando los recursos de la compañía.
- El bloqueo del talento: Cuando la dirección es necia, los «sabios» del equipo (aquellos con ideas nuevas o críticas constructivas) dejan de hablar. Una empresa donde nadie cuestiona es una empresa que no aprende.
Del «Yo lo sé todo» al «Aprendizaje Crítico»
En el #LiderazgoCriollo, el verdadero sabio no es el que nunca se equivoca, sino el que tiene la madurez de «morir» (sacrificar su ego) en favor de la verdad y los resultados.
- Seguridad psicológica para cuestionar: Un liderazgo sabio fomenta un ambiente donde reconocer un error no es visto como debilidad, sino como una oportunidad de ahorro y eficiencia. Es mejor pasar por la incomodidad de corregir a tiempo que por el desastre de persistir en el error.
- Gestión basada en evidencia: La sabiduría empresarial moderna reside en los datos. El necio ignora los indicadores cuando contradicen su intuición; el sabio ajusta su intuición a lo que los indicadores le están gritando.
La sabiduría en la empresa no se mide por los títulos colgados en la pared, sino por la capacidad de soltar lo que ya no funciona. No permitas que el orgullo de «tener la razón» tranque la evolución de tu equipo. Recuerda que es preferible enfrentar la verdad más dura hoy, que cargar con las consecuencias de una mentira cómoda por años. Porque la realidad es que, en los negocios, el que se cree producto terminado, está listo para que lo liquiden.
– Don Refrán Visita: https://www.soydonrefran.com/
