“Habla más que un perdido, cuando aparece”
Este refrán nos indica a esa persona que llega y se adueña de la conversación sin dejar que nadie más intervenga. A veces se usa cuando alguien que estaba «desaparecido» de las reuniones reaparece y quiere ponerse al día en cinco minutos.
Se le dice a las personas que endulzan con palabras, para luego dar el zarpazo. Similar a «Cuando el diablo te acaricia, es porque quiere tu alma»
